
Artista
Una vez, un hombre leyó mis escritos con curiosidad, eran simples borradores en la parte de atrás de mis cuadernos. Era un hombre mayor, sabio y mesurado. Era un hombre con la cabellera y la barba mas frondosa que haya visto jamas. Era compositor y producto de música, hermosa música. Era lector empedernido y literato a toda honra. Era mi profesor, de literatura y música.
Dijo que andará por el mundo con una libreta y un lápiz todo el tiempo, para un momento de inspiración; no entendí en ese momento lo que dijo, solo asentí para que siguiera hablando. Adoraba escuchar como fluían con delicadeza y sin ironía las palabras de su boca.
Dijo que tenia que entender un modo de vida diferente al habitual porque en mi había algo especial. Asentía sin decir nada y sin creer del todo sus palabras. Expresó que debía entender y aprender a no dejar palabras guardadas en mi interior, que las compartiera con una hoja de papel pura y un bolígrafo ágil; que desahogará mis emociones en la guitarra, el sabía que de esa manera no solo iba a "tocar" el instrumentos, lo iba a interpretar, iba a ser mi traductor; que gritara a los cuatro vientos si estaba molesta, feliz o triste porque quedarme con esos sentimientos solo para mi no permitían que los demás aprendieran el tipo de persona que soy, cosa que para ser honesta no quería; que amará y me entregará a plenitud sin miedos, aunque seguramente al final dolería como el infiero, aseguro que eso era mejor a privarse por temor; que plasmará en mis lienzos en blanco con hermosos colores, todo aquello que mi imaginación me obsequia.
Comento que la vida de un artista es muy intensa, porque ellos sienten mas en comparación. Porque aprecian el mundo con una mirada distinta, una mirada que mira todo con detalle y le permite entender mas allá de lo que se presenta a simple vista. Finalizó con la simple frase "a los artistas les duele cosas que para otros es insignificante. Los artistas sufren mas, pero vaya que vale la pena al final".
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En ese momento no entendí nada de lo que me había dicho, o mas bien, no encontraba la razón de por qué él me decía todo eso ahora. Ahora lo entiendo, o al menos eso creo.
Porque sin darme cuenta estoy sentada en mi habitación con mi guitarra en mi regazo, acariciando sus cuerdas y dejando en libertad distintas melodías; porque digo lo que siento en el momento que lo siento sin dudar, ya como reaccionen los demás no es mi problema; porque he tapizado mi cuarto con los lienzos que he pintado; porque no tengo miedo, o al menos no del todo, lo que tiene que ser será; porque sin darme cuenta me encuentro pidiendo un bolígrafo y tomando una servilleta de papel para escribir las palabras que se apoderaron de mi mente.
Aun no creo ser una artista, él dejo de ser mi profesor y aun no ando por el mundo con papel y lápiz; pero me encantaría ser una artista, el alberga un lugar privilegiado en mi corazón y me sigue dando lata al soltarme discursos que debo comprender y tal vez algún día me acostumbre a llevar papel y lápiz conmigo.
Esta es tu bienvenida. Lee si quieres, identificate su puedes, llora si lo necesitas y comenta si puedes. Esto es genuino y autentico, son sentimientos reales, son palabras honestas.
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